No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Como pecas, pagas.
Por el becerro se amansa la vaca
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Mejor precavido, que arrepentido.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Una flor no hace primavera.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Depende de cómo caigan las cartas
Desbarata hasta un balín.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
El perro viejo no ladra sin razón.
Del precipitar nace el arrepentir.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
La falta de progreso significa retroceso.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Volverse humo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Burla pesada, en veras acaba.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Al pez, una vez.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Rana en el fondo del pozo.
Qué es una raya más para el tigre.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Febrerillo, mes loquillo.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
A gran prisa, gran vagar.
Es mejor sudar que temblar
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Ni miento ni me arrepiento.