Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Miren quién habló, que la casa honró.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El vivo a señas y el tonto a palos.
Es agua derramada.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
La verdad sale en boca de los niños.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Estornudos y frailes, salen a pares.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Lo cortes, no quita lo valiente.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
variante: Café hervido, café jodido.
El buen hijo a su casa vuelve.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A fullería, cordobesías.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El mirón, ¡chitón!.
A un fresco, un cuesco.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.