Pan a hartura y vino a mesura.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
El que tiene lengua a Roma va.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Que chulo tu chucho colocho
Mejor prevenir que lamentar.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
A quien has de acallar, has de halagar.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Mejor precavido, que arrepentido.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
De mi maíz ni un grano.
Abril, lluvias mil.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
A padre avaro, hijo pródigo.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
La prudencia nunca yerra.
Del precipitar nace el arrepentir.
Al hombre de rejo, vino recio.