No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Pan a hartura y vino a mesura.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El que tiene lengua a Roma va.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Que chulo tu chucho colocho
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Mejor prevenir que lamentar.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
A quien has de acallar, has de halagar.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Mejor precavido, que arrepentido.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
De mi maíz ni un grano.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Abril, lluvias mil.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
A padre avaro, hijo pródigo.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
La prudencia nunca yerra.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Del precipitar nace el arrepentir.
Al hombre de rejo, vino recio.