Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Al mal hecho, ruego y pecho.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Donde hay querer, todo se hace bien.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Más duro que sancocho de pata.
A amo ruin, mozo malsín.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que es sabio nunca enceguece.
La oración breve sube al cielo.
Quien bien ata, bien desata.
La medicina cura, la naturaleza sana.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Le dijo la sartén al cazo.
Borracho que come miel, pobre de él!
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
La sal no es atacada por las hormigas.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Qué es una raya más para el tigre.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.