Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Escucha en el silencio y serás sabio.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
La cortesía exige reciprocidad.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
A gran pecado, gran misericordia.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Los compañeros de cama se escogen de día
La obra alaba el maestro.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Con el amor está el temor
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Escucha el viento... que inspira
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Si la manga no es amplia no ondea
A buey viejo, cencerro nuevo.
Puro de Cobán, solo comen y se van