Quien te adula, te traiciona.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
El agua arruina el puente y el vino la mente
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El hábito es una camisa de hierro.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Gallina que canta ha puesto un huevo
No hay sustituto para la experiencia.
Hoy por ti, mañana por mí
Nunca bailes en una barca pequeña.
Es tiempo de vacas flacas
La vida es una sorpresa continua
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
La necesidad tiene cara de hereje.
De la nieve no sale más que agua
El mosquito de uno es el camello de otro.
Pedir peras al olmo.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
La bonanza amenaza borrasca
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
La barba no hace al filósofo
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Hacer oídos de mercader.
Ahí está la madre del cordero.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
No hay secreto si tres lo saben.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.