Lo bien hecho bien parece.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Hay que dejar ir al mundo como va
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Donde comen dos comen tres.
Las palabras se las lleva el viento.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Trabajo empezado está medio hecho
Quien lengua ha, a Roma va.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Más vale tarde que nunca.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Tener un hambre de lobo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Panza llena, quita pena.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Del joven voy, del viejo vengo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El ídolo adulado pronto ennegrece
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
No siempre huye el que vuelve la espalda
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Quien quiera saber, que compre un viejo.