Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Burgáles, mala res.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Señal fija de agua, verla caer.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Matar pulgas a balazos.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Dar de comer al diablo.
Ambicioso subido, pronto caído.
Dar un cuarto al pregonero.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Casa cerrada, casa arruinada.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
A barbas honradas, honras colmadas.
El vino y la verdad, sin aguar.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
La felicidad da la vista a un ciego
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
El agua tiene babosas.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El que llega tarde, no bebe caldo
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Nunca falta un borracho en una vela.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.