Año de neblinas, año de harinas.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
La gota que derramó el vaso de agua.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Gota a gota se forma el río.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Cada fracaso nos hace más listos.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Años de higos, años de amigos.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Mucho saber, menos ignorar es.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El buen hijo a su casa vuelve.
Donde lo hay, se gasta.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Cuenta errada, no vale nada.
Una familia unida come del mismo plato.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.