A casa nueva, puerta vieja.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Viejo con moza, mal retoza.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
El hablar, es más fácil que el probar.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Demasiada amistad genera enfados
El Rey es poco para su porquero.
Desee bien, sea bueno.
No somos ríos, para no volver atrás.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
De los muertos no se hable sino bien.
Grano a grano, se llena el granero.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Real ahorrado, real ganado.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
No te asombres por poca cosa.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
El Rey reina, más no gobierna.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
¡Se nos creció el enano!
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
El dar es honor; el pedir, dolor.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Se goza más amando que siendo amado
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
La necesidad hace maestros.