El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Ni hablar mujer, traes pistola.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Agua turbia no hace espejo.
Corta despacio, que hay poco paño.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Estás más perdido que un juey bizco.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Quien la haga que la pague.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Sin precio no se han las mujeres.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Quien busca, halla.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Agua mansa, traidora y falsa.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
No hay nada más caro que lo regalado.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.