Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No busques pan en la cama del can.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Amistades y tejas, las más viejas.
Haber muchos cocos por pelar.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Peso y medida, alma perdida.
El arco iris brilla después de la tempestad.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El que más mira menos ve.
Mulas y putas siempre piensan unas.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Sayo grande, tapa mucho.
Después de toda oscuridad hay luz.
Del monte sale, con que se arde.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Pan ajeno nunca es tierno.
Hay que leerle la cartilla.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Moza dominguera no quiere lunes.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Interés, cuánto vales.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Con afán ganarás pan.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.