Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Un buen día vale por un mal mes
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Sin trabajo no hay recompensa.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Con pan, hasta las sopas.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
A Dios, llamaron tú.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
El que no cae, resbala.
A cada lechón le llega su noche buena.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El corazón engaña a los viejos.
Ganado suelto bien retoza.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Salud y fuerza en el canuto.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
De donde no hay no se puede sacar.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
El que jura miente.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo