Burro prestado termina con el lomo chollado.
Tenés cola que te machuquen.
Un espejo no sabe ser embustero.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Burla pesada, en veras acaba.
El mandar no quiere par.
No hagas trampa en que caigas.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Gozo que no se comunica, se achica.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Sin viento no hay oleaje.
Las espinacas son la escoba del estómago.
El amor no hace hervir la olla
Honra sin provecho la digo pecho.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Domingo, domingo, día de pingo.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Cada uno canta como le pagan.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Guagua que llora mama.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El que se va no hace falta.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Buena razón quita cuestión.