Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Hacer la del humo.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Otro gallo le cantara.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Un pie calzado y otro descalzo
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
El que no llora no mama.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Después de la guerra, todos son generales.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Vino con tomate no es un disparate, y si éste es frito, mejora tu vinito.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
El que del campo viene, cenar quiere.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
A comida de olido, pago de sonido.
La prisa es la madre de la imperfección.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Comer sin vino, comer canino.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Genio y figura hasta la sepultura.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
A mucho hablar, mucho errar.
Pájaro que comió, pájaro que voló.