Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El que ríe el último, ríe mejor.
A jugar y perder, pagar y callar.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Esto es pan comido.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Para aprender, nunca es tarde.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
A todo coche, le llega su sábado.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Tras buen soplo, buen sorbo.
Las palabras no cuestan plata.
Quien te adula, te traiciona.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Obras vea yo; palabras, no.
El derecho de los pobres no es más que llanto
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
De esa manera, mi abuela.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Pies fríos, corazón caliente.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Matar pulgas a balazos.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.