Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
A buen salvo está el que repica.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Incluso el día más largo tiene un final
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Voy a ir hacer un mandado.
El mundo es de la gente activa
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Trabajo empezado está medio hecho
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Consejo tardío, consejo baldío.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La primavera la sangre altera.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Chilla más que un camionao é pollos.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Los vicios no necesitan maestro.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Solo los pies del viajero saben el camino.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
A caballo nuevo jinete viejo.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Una buena mañana hace buena la jornada.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Amor con hambre, no dura.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.