Quien come aprisa, come mal.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Hombre avisado, medio salvado
El dueño del perro no obedece a su perro.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Trabaja y no comerás paja.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Ojo por ojo y diente por diente.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El relajo es dulce después del trabajo.
Hacer de su capa un sayo.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
No comer por haber comido, es bienvenido.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Ahora adulador, mañana traidor.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
A tres azadonadas, sacar agua.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Esquílalas pero no las desuelles
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A cada santo le llega su día.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.