Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Sal no se cuenta con que es salado.
Que chulo tu chucho colocho
A chico pié, gran zapato.
Más ordinario que una monja en guayos.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Calienta más el amor que mil fuegos
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
La alegría es gemela
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Quiéreme poco pero continúa
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Es mucho arroz para este pollo.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
La comprensión siempre llega más tarde.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Pan y vino andan camino.
No gastes pólvora en gallinazos.
Haz buena harina y no toques bocina.
No es bueno huir en zancos.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
La paciencia es la llave del paraíso.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Asno con hambre, cardos come.
La edad de oro nunca es la presente.
Ponerle el cascabel al gato.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
El vino hace buena sangre