Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
A palabra necias, oídos sordos.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
En lo ajeno, reina la desgracia.
El triunfo de los crueles es breve
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
El amor hace salir alas
Perdona una vez; pero nunca tres.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Por lo demás, paciencia y barajar.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Camina como viejo y llegarás como joven.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
No es posible defenderse del aburrimiento
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Bella por fuera, triste por dentro
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Hable el sabio y escuche el discreto.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El que llega tarde, no bebe caldo
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Al pino por donde vino.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
No siempre huye el que vuelve la espalda
La fantasía es la droga de la mente
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.