El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Todo lo que no se da, se pierde.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
Escoba nueva, barre bien.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
El dolor embellece al cangrejo.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
A donde fueres haz lo que vieres.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Vivir es morir lentamente.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Quien no sabe, no vale nada.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
La lluvia viene después de los bosques.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El perro que raspa,no muerde.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
De sabios es cambiar de parecer.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
El que nace chicharra, muere cantando.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Fue por lana y salió trasquilado.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.