Refran viejo, nunca miente.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Las palabras se las lleva el viento.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Refranes de viejas son sentencias.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Lo bien hecho bien parece.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Decir refranes es decir verdades.
Refranes viejos son verdaderos.
El fraile, la horca en el aire.
Fraile convidado echa el paso largo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La mujer rogada y la olla reposada.
A la vejez, viruelas.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Los refranes no engañan a nadie.
A la ocasión la pintan calva.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Más vale tarde que nunca.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Del joven voy, del viejo vengo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Hombre refranero, medido y certero.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
El casado casa quiere.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Hay más refranes que panes.
Siempre hay un roto para un descosido.
Donde comen dos comen tres.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Mira antes de saltar.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A los tontos no les dura el dinero.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
A su tiempo maduran las brevas.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.