Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
No se cazan liebres tocando almireces.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Mucho preito hace mendigo.
El ruin buey, holgando se descuerna.
No hay tu tía.
Agua tardera, agua maicera.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Los casados, casa quieren.
Nacer de pie.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Diste la mano y te agarraron el pie.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Está más loco que una cabra.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
De airado a loco va muy poco.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Panza llena, quita pena.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
La lima, lima a la lima.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
Más vale prevenir que tener que lamentar.