A falta vieja, vergüenza nueva.
En casa llena no hay mujer mala.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Por la plata baila el mono.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Cabeza loca, la pierde su boca.
De buena casa, buena brasa.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Bien está el pájaro en su nido.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Molino cerrado, contento el asno.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
La fe mueve montañas.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Con la boca es un mamey.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
A casa vieja, portada nueva.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Mujer refranes, muller puñetera.
Casa hecha y mujer por hacer.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
A la hija casada sálennos yernos.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Moza dominguera no quiere lunes.
La buena lavandera, su camisa la primera.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.