La mesa pobre es madre de la salud rica.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Pan ajeno, caro cuesta.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Los últimos serán los primeros.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien más tiene, menos suelta.
Campo bien regado, campo preñado.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Más se logra con amor que con dolor.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
De la abundancia viene la vagancia.
La fortuna es madrina de los necios.
Para todo perdido, algo agarrado.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Contra gustos, no hay disgustos.
La tercera es la vencida"
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Con chatos, poco o ningún trato.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Dame dineros y no consejos.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Las cosas de palacio van despacio.
A bloque, la casa en roque.
Año bisiesto, año siniestro.
Más fea que una patada en la canilla.
Es tiempo de vacas flacas
No acose, que la están peinando.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.