Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Quien acomete vence.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
A rey muerto, principe coronado.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Quien tiene arte va por todas partes.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Las paredes tienen oidos.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
La razón no quiere fuerza.
Donde hay duda hay libertad.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Promete poco y haz mucho.
Fruta que pronto madura, poco dura.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Más vale poco que nada.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Para creer hay que querer creer
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.