Mujer ventana, poco costura.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Tal vendrá que tal te quiera.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Hacerse la boca agua.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La ignorancia es abuela del saber.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Está como padre, que le llevan la hija.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El que con locura nace, con ella yace.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
A tal puta, tal rufián.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Actividad cría prosperidad.
Mujer precavida vale por dos.
Agua mansa, traidora y falsa.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Lo quiero, para ayer.
La virtud ennoblece.
Me traen por la calle de la amargura.
Juntos en las duras y en las maduras.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Para muestra basta un botón.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Manda, manda, Pedro y anda.
Ya no soy quien solía ser.
Contra la gota, ni gota.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.