Peor es la moza de casar que de criar.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Acertar errando es suerte y no talento.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
La caza y los negocios quieren porfía.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Sacar los trapos al sol.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
A mucho hablar, mucho errar.
Con quien te vi te comparé.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
El casado por amor vive vida con dolor.
Las obras, con las sobras.
Si quieres tener dinero, tenlo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Cuentas claras conservan amistades.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Dar carne al lobo.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Hacer ruido, para sacar partido.
Hablar a calzón "quitao".
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Cuenta errada, sea enmendada.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Toda flor quiere ser fruto.
La esperanza es la última en morir.
Más vale callar que con borrico hablar.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Arca abierta al ladrón espera.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.