Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Un día menos, una arruga más.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
La llaga sana, la mala fama mata.
El que más mira menos ve.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
O la bebes o la derramas.
Frio, frio, como el agua del rio.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Del ahorro viene el logro.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Mujer muerte, siete a la puerta.
La esperanza es lo último que se pierde.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Una van de cal y otra van de arena.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Saber uno los bueyes con que ara.
La sangre, pesa más que el agua.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Tal padre, tal hijo.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Cada criatura obra según su natura.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.