Madre hay una sola.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Esperanza que consuela, que no muera.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
El que apura su vida, apura su muerte.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Todo tiene solución menos la muerte.
La buena vida no quiere prisas.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
El muerto delante y la griteria atrás.
Si no sobra es que falta.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Igual con igual va bien cada cual.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Ante la duda, la Charly.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Más se junta pidiendo que dando.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El dar es honor; el pedir, dolor.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
De mi maíz ni un grano.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Ir de trapillo.
A barba moza, vergüenza poca.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.