Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Palabras sin obras, barato se venden.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Cada día, su pesar y su alegría.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Buena cara dice buen alma.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Mal de muchos, epidemia.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Boca ancha, corazón estrecho.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Cada gusto cuesta un susto.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Acometer hace vencer.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Todo necio confunde valor y precio.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Año nuevo vida nueva.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Lo que fuere sonará.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Las desgracias no vienen solas.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Hacer enseña a hacer.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Quien casa una hija, gana un hijo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.