Una palabra al oído se oye de lejos.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El tiempo no pasa en balde.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Cada cual es hijo de sus obras.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
La bondad, quien la tiene la da.
Se sincero y honesto siempre.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Atrás viene quien las endereza.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Como es el padre, así es el hijo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Todo en exceso hace daño.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Lo que se hace de noche sale de día.