La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Al rey muerto rey puesto.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Si vives de fiado, vives señalado.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Dios castiga sin dar voces.
Para alcanzar, porfiar.
Hazte la fama y échate a la cama.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Ni vive, ni deja vivir.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Mujer mayor, es la mejor.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Dos es compañía, tres multitud.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
Gente castellana, gente sana.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
La vecindad es fuente de amistad.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Jugar a las cartas vistas.
Según es el dinero, es el meneo.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.