No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Señal fija de agua, verla caer.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Al saber lo llaman suerte.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El último que se pierde es la esperanza.
Quien más tiene, más quiere.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Quien te altera te controla.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Hay que dar el todo por el todo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Lo pasado, pisado.
Dar de comer al diablo.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Juntos pero no revueltos.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.