Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La burla, para quien le gusta.
Ley puesta, trampa hecha.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Dinero llama a dinero.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Eres lo que comes.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Los extremos se tocan.
Mira la peseta y tira el duro.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Más vale tuerta que muerta.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Buena condición vale más que discreción.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Carne a carne, amor se hace.
Al loco y al fraile, aire.
Más vale media mierda que mierda entera.
La impureza, pesa.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Al que quiera saber, mentiras a él.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Hay que poner tierra de por medio.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.