O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Gente parada, malos pensamientos.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
La fantasía es la primavera del alma
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Hay que convivir; pero no conbeber.
En la necesidad se conoce la amistad.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La vida mejora de hora en hora.
La fuerza vence, la razón convence.
Lo bueno dura poco.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La ignorancia es muy atrevida.
Los hijos son lo que la madre quiere.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Las cosas caen por su propio peso.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Parece barril sin fondo.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
No te acostumbres a lo que no dure.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Vale más tener que no desear.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.