La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Amor con casada, vida arriesgada.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Cien refranes, cien verdades.
Reniego de plática que acaban en daca.
A los locos se les da la razón.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
La imagen de la amistad es la verdad
A quien vela, todo se le revela.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
La necesidad tiene cara de hereje.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
De desgraciados está el mundo lleno.
Según serás, así merecerás.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Amanecerá y veremos.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Vale más muerto que vivo.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Hacer la del humo.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Hijos casados, trabajo doble.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.