Más vale poco pecar que mucho confesar.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Para pelear se necesitan dos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.