Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Aguja que doble, para sastre pobre.
De saltamontes a chicharra poco marra.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Matar pulgas a balazos.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
De boca para fuera.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Indio comido indio ido.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Por do salta la cabra salta la que mama.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
En Octubre echa pan y cubre.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Más vale media mierda que mierda entera.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El que se apura, poco dura.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Peor está que estaba.
Quien aprisa asa, quemado come.