Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
No se puede servir a dos señores.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Ni quito ni pongo rey.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Leerle a uno la cartilla.
No te alabes antes de que acabes.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Palabra de boca, piedra de honda.
A palabras necias, bofetones.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
El hambre es una fea bestia
Acójome a Dios que vale más que vos.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
No tientes al diablo que lo veras venir.
Esto son habas contadas.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Más vale mal afeitado que bien desollado.