Freír todo el arenque para comer las huevas
Quien no tiene quiere más.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
No eches toda la carne al asador.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Tu hablar te hace presente.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Jugar y pasear solo por recrear.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Gato maullador, poco cazador.
Cambiar de opinión es de sabios.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.