El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
El que espera desespera.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Ir de trapillo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El que llora su mal, no lo remedia
Hay que sufrir para merecer.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Ayunar, o comer truchas.
A cama chica, echarse en medio.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Can que mucho lame, saca sangre.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
O errar o quitar el banco.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Oír como quien oye llover.
No falta de que reirse.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Allega, allegador, para buen derramador.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
El que mucho habla, mucho yerra.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Llenarle la cuenca a alguien.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Hombre harto, no es comilón.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
La mala paga , aunque sea en paja.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Pedir peras al olmo.
Cacarear y no poner, bueno no es.