Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Acometer hace vencer.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Reniego de plática que acaban en daca.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Redondear la arepa.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Quien sube como palma baja como coco.
Cada necio quiere dar su consejo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Lo imposible, en vano se pide.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Quien ríe y canta su mal espanta
Decir refranes es decir verdades.
Quien calladamente arde, más se quema.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Se oye mal pero descansa el animal.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Buen moro, o mierda u oro.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Hazte la fama y échate a la cama.
Al loco y al aire, darles calle.