Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
El que mal vive, poco vive.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Es más infeliz que una mata de habas.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El que rompe, paga.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Todo hombre tiene su manía.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Quien madruga ojeras tiene.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
En todas partes se cuecen habas.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Bien cantas, pero mal entonas.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.