Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Meterse en la boca del lobo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
No es nada, que del humo llora.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Vecina de portal, gallina de corral.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Mucho preito hace mendigo.
A quien le dan pan que no coma.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Me importa un comino.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.