Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Ser el último orejón del tarro.
Hacerle a uno la pascua.
El que canea, no calvea.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
La mujer rogada y la olla reposada.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Jurar como carretero.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Burro suelto del amo se ríe.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Obremos a no ver, dineros a perder.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Costumbre mala, desterrarla.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Lo dicho, dicho está.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Favor con favor se paga
Agarrando aunque sea fallo.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Llamar al gato, gato.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.