Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El que no agradece, al diablo se parece.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Quien mocos envía, babas espera.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Para alcanzar, porfiar.
Bien reza, pero mal ofrece.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Más obrar que hablar.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Hablar con lengua de plata.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A buen bocado, buen grito.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Mal es acabarse el bien.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
El niño regalado, siempre esta enojado.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
El inferior paga las culpas del superior.
El mirón, ¡chitón!.
Justo peca en arca abierta.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Como vives, juzgas.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.