La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Cada campana suena según el metal del que está hecha.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Un ten con ten para todo está bien.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
En mi casa mando yo que soy viudo.
No es quejido, sino que jode.
El tonel vacío mete más ruido.
Cada malo tiene su peor.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Los dioses ayudan al que trabaja
Febrero loco y Marzo otro poco.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Secreto de tres, secreto no es.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Señor por señor, el padre es el mejor.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
No hay que conejear sin perros.
Unos tanto y otros tan poco.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
El tiempo vuela, que se las pela.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
La paciencia no está entre los jovenes.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
No hay gato que no tenga uñas.
Chico pueblo, grande infierno.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Maestro, El se puede comer la regla.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.