Yernos y nueras, en las afueras.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Come y bebe, que la vida es breve.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
El que no chilla, no mama.
Que bailen los que están en la fiesta.
Dinero de canto, se va rodando.
La Luna no es pan de horno
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Dan darán, dicen las campanas.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Bien canta Marta después de harta.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Bonito era el diablo cuando niño.
Alabanza propia, mentira clara.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Las palabras se las lleva el viento.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
De los hijos, el que muere, el más querido.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
A los pendejos ni Dios los quiere.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.